El coste de cargar un coche eléctrico varía enormemente según dónde y cómo cargues. La diferencia entre cargar en casa con tarifa nocturna y usar un cargador público rápido puede ser de hasta 6 veces. Vamos a desglosarlo con números reales.
Cargar en casa: la opción más barata
Cargar en casa es, con diferencia, la forma más económica de repostar un eléctrico. Con un consumo medio de 16 kWh/100km, el coste por cada 100 km según tu tarifa es:
- Tarifa plana (0,18 €/kWh): 2,88 € por cada 100 km
- Tarifa valle (0,12 €/kWh): 1,92 € por cada 100 km
- Tarifa supervalle nocturna (0,07 €/kWh): 1,12 € por cada 100 km
Comparado con un coche de gasolina que consume 6,5 L/100km a 1,79 €/L — es decir, 11,6 € por cada 100 km — el ahorro es muy significativo en cualquiera de los casos.
Con tarifa supervalle nocturna, cargar un eléctrico cuesta 10 veces menos por kilómetro que un coche de gasolina equivalente. Incluso con tarifa plana, el ahorro supera el 75%.
¿Necesito un wallbox?
No es imprescindible, pero sí muy recomendable. Puedes cargar con un enchufe doméstico estándar (Schuko), pero la carga es muy lenta — entre 8 y 12 horas para una carga completa — y no está diseñada para uso diario intensivo.
Un wallbox (cargador doméstico de tipo 2) permite cargar entre 3 y 5 veces más rápido y es más seguro para el cableado del hogar. Una carga completa de 50 kWh tarda entre 4 y 8 horas según la potencia del wallbox.
El coste de instalación de un wallbox en España oscila entre 600 y 1.200 €, incluyendo el equipo y la instalación. Si cargas habitualmente en casa, se amortiza en 1-2 años gracias al ahorro respecto a los cargadores públicos.
Cargar en el trabajo
Muchas empresas ofrecen puntos de carga gratuitos o a precio reducido como beneficio para empleados. Si tienes acceso a carga en el trabajo, es la situación ideal: aprovechas las horas en que el coche está parado de todas formas.
Algunos empleadores aplican el precio de su tarifa eléctrica empresarial, que suele ser inferior a la doméstica. En cualquier caso, cargar en el trabajo elimina casi por completo la necesidad de usar cargadores públicos de pago.
Cargadores públicos: tipos y precios
La red de carga pública en España ha crecido significativamente en los últimos años, pero los precios varían mucho según el operador y el tipo de cargador:
- Cargadores AC tipo 2 (7-22 kW): entre 0,25 y 0,40 €/kWh. Son los más económicos de la red pública y suficientes para cargas largas mientras haces compras o trabajas.
- Cargadores DC rápidos (50-150 kW): entre 0,40 y 0,55 €/kWh. Cargan el 80% en 30-45 minutos. Útiles para viajes largos.
- Cargadores DC ultrarrápidos (+150 kW): entre 0,55 y 0,70 €/kWh. Los más caros pero también los más rápidos — 80% en menos de 20 minutos.
Con cargadores rápidos a 0,55 €/kWh, el coste por 100 km sube a 8,80 €. Sigue siendo más barato que la gasolina, pero el margen de ahorro se reduce considerablemente.
Comparativa resumen: coste por 100 km
- Casa, tarifa supervalle: 1,12 €
- Casa, tarifa plana: 2,88 €
- Cargador público AC: 4,80 – 6,40 €
- Cargador público DC rápido: 6,40 – 8,80 €
- Cargador público DC ultrarrápido: 8,80 – 11,20 €
- Gasolina 95 (6,5 L/100km): 11,64 €
¿Qué opción te conviene según tu situación?
Si tienes garaje y puedes instalar un wallbox, la combinación de tarifa supervalle + carga nocturna es la más rentable con diferencia. Si no tienes garaje pero puedes cargar en el trabajo, también es una opción muy viable.
Si dependes principalmente de cargadores públicos rápidos, el ahorro respecto a la gasolina existe pero es mucho más moderado. En este caso, conviene hacer los cálculos con nuestra calculadora para saber si el eléctrico sigue compensando en tu caso concreto.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico en casa?
Con tarifa plana a 0,18 €/kWh, cargar 100 km cuesta aproximadamente 2,88 €. Con tarifa supervalle nocturna a 0,07 €/kWh, el coste baja a 1,12 € por cada 100 km.
¿Cuánto cuesta cargar en un cargador público?
Los cargadores públicos de tipo 2 cobran entre 0,25 y 0,40 €/kWh. Los cargadores rápidos DC pueden llegar a 0,50-0,70 €/kWh, reduciendo considerablemente el ahorro respecto a la gasolina.
¿Merece la pena instalar un wallbox en casa?
Sí, en la mayoría de los casos. Un wallbox cuesta entre 600 y 1.200 € instalado y se amortiza en 1-2 años si cargas habitualmente en casa.